Por temor a atentado en posesión de Joe Biden, washington permanece blindada

Washington amaneció blindada. Con 21.000 soldados de la Guardia Nacional provenientes de trece estados en esa nación, la capital busca protegerse de posibles actos de terrorismo doméstico durante la ceremonia de investidura del presidente electo, Joe Biden, el 20 de enero. El servicio secreto, que se encarga de coordinar la seguridad del evento, anunció que cerrará avenidas y estaciones de metro con el fin de permitir el flujo de uniformados que protegerán la ciudad, en especial el Capitolio y la Casa Blanca. La instrucción que recibieron en las últimas horas los hombres y mujeres de la guardia nacional es que pueden hacer uso de sus armas si lo consideran pertinente, dejando en evidencia el nivel de tensión tras la toma del Capitolio, el pasado 6 de enero, que dejó cinco muertos, uno de ellos un policía y 14 heridos.

El temor de las agencias de seguridad es que los cientos de simpatizantes del presidente Donald Trump, quien será sometido a un proceso de destitución en el Senado por incitar la violencia en el Capitolio, estén planeado algo aún mayor el día de la posesión de su sucesor. “Estamos preocupados por los riesgos de violencia durante las numerosas manifestaciones previstas en los próximos días en Washington y frente a los edificios gubernamentales en los estados”, que podrían atraer a individuos armados, explicó el director del FBI, Christopher Wray.

Según el FBI, un grupo armado se prepara para asaltar edificios gubernamentales en los 50 estados de Estados Unidos y en la capital en los próximos días y menciona especialmente al movimiento de extrema derecha Boogaloo, que aboga por la guerra civil para derrocar al gobierno, además cita amenazas creíbles en los estados de Michigan y Minnesota. Varios estados militarizaron este viernes sus capitolios estatales en caso de violencia.

La toma del Capitolio se convirtió en el momento mas dramático para la administración Trump. El miércoles en el Congreso se votó a favor de iniciar en su contra un juicio de destitución por “incitación a la insurrección”. Poco después de que se conociera el voto en su contra, Trump emitió un escueto video haciendo un llamado a que cese la violencia. Según fuentes cercanas al mandatario, el mensaje lo grabó después de que se le informara sobre grupos armados y planeando un ataque en Washington. El presidente saliente llamó a sus seguidores a la calma, “Insto a que no haya violencia, no se cometan delitos y no haya vandalismo”.

Los diez legisladores republicanos que votaron a favor disponen desde entonces de una protección reforzada. “Los colegas se desplazan ahora con escoltas armados”, contó el jueves uno de ellos, Peter Meijer. “Pensamos que hay gente que podría intentar matarnos”, añadió. A todo esto, el departamento de justicia informó hoy que iniciarán una investigación interna para determinar si hubo negligencia por parte de sus agentes el 6 de enero en el Capitolio. De acuerdo con el inspector general, se revisarán los protocolos y las políticas del departamento para establecer si la comunicación fue eficiente y dónde estarían las fallas que impidieron controlar la turba antes de que se tomaran el recinto.

Las agencias de seguridad en Estados Unidos están además investigando la participación de agentes de la policía, de exmilitares y hasta de bomberos retirados en los actos de terrorismo doméstico en la Cámara de Representantes. Biden será investido como nuevo presidente de los Estados Unidos el miércoles próximo en medio de la polémica por el accionar del presidente Donald Trump y el juicio político que se adelanta en su contra. De hecho, hay varias versiones que apuntan a que el mandatario no estará en la posesión del nuevo jefe de la Casa Blanca.

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